jueves, 19 de enero de 2012

STEPS!

No, no tiene nada que ver con apuntarse al gimnasio, así que todo el mundo tranquilo. Hace tiempo que tenía ganas de hacer algun "Paso a paso", aunque fuese breve, así que ahí va:



Este encantador sujeto de rostro bobino no es otro que el Kusarikku común (su historia, más adelante), otra de las criaturas que pueblan el basto Imperio de Akkad.
Lo primero, ya que es una criatura fantástica, es abocetar una postura y una fisionomía creíble y que agrade al creador, que para el caso es como el padre de la susodicha.
Así que lo primero el boceto, con algo de textura y varias opciones en cuanto a cuernos se  refiere.


Resulta que esta desgraciada criatura, deforme y mutante, no se siente cómoda ni a cuatro patas ni a dos, resultándole incómoda cualquiera de las dos posturas, de manera que había que corregir la posición y representarlo de una forma más inestable.
Por otra parte, una vez corregida la postura y teniendo más o menos clara la parte de la cornamenta,  es el momento de empezar a darle volumen marcándole las luces y las sombras.
Estas criaturas visten con lo que arrebatan a sus víctimas, pero el echo de no tener pulgares les dificulta el vestirse, con lo que que aparte de algo que puedan echarse por encima no creí que fuera a llevar mucha cosa. Se me ocurrió que un cinturón decorado de algún comerciante entrado en carnes podría servirle de collar, y sería algo fácil de ponerse.

El siguiente paso era definir las extremidades superiores y las manos, que no son más que otro par de pezuñas. Al intentar darle algo más de movimiento a la mano, quedó algo que podríamos definir como "Pinza de Zoidberg", algo a corregir.
Por otra parte, el cuerno retorcido estilo macho cabrío no me acaba de convencer, así que se hace algo más parecido al que hay a su lado.
Cambio en la oreja también, que quedaba algo rara.


Corrigiendo la mano-pinza y definiendo mejor la otra mano. Además, le vuelvo a añadir el cinturón, pero esta vez estilo bandolera. La pierna-boceto tendrá que esperar su turno.


Ahora si, las piernas. Pese a no estar cómodo sobre sus cuartos traseros, semejante bestiaca debe tener una poderosa musculatura para mover su buena media tonelada de mala leche, así que le marco unos buenos músculos y le acabo de definir las pezuñas inferiores.
Los cuernos se siguen detallando un poco más para definir mejor la forma y las mellas que le hayan podido ocasionar sus frecuentes cabezazos. 
El cinturón, por otra parte, sigue cambiando. Ahora es medio fajín, que le otorga una defensa adicional.
Por otra parte, también le aplico un ligero cambio de inclinación, para que se vea algo más encorvado. 


Finalmente, tras acabar de pulir cuatro detalles, es el momento de situarlo en su hábitat natural, dónde podrá atormentar libremente a cualquier incauto que se le cruce.